Tandarimo, la flor del inicio y el poder

Este es el post centésimo. Y hay que cerebrarlo como las ilustraciones mandan.

Gozad con Aelo Tandarimo y su amigo Vesperino, quienes en un viaje de mil años en busca del tan ansiado caliz de los mil símbolos, recuperan la flor del inicio, aquella madre de los 7000 que en su matriz vegetal dio cabida a los agotados seres del universo en un espasmo de sexualidad última. Utilizando su hazaña como propaganda del bienestar del universo, la alicaida democracia galáctica consiguió abonarse otros 100 años en el cetro del poder.
Sueños y epopeyas se redactaron en sus dos nombres aventureros (Src: Dreaminea Galactica, Code no. 9872543987).
Todavía día se los venera como hacedores de milagros económico y se los cita en informes financieros por todo el orbe.

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