Sapo Zen, nueva versión

Prabhu sapo anhela zamparse el manjar entomológico...

En las anchas avenidas del māyā,
aquel recinto de quimeras baratas,
como feria pobre de experiencias,
el sapo zen ANHELA...

Con su doble visión, dosifica la realidad
Y en el magno ejercicio de la concentración
siente llover el manjar entomológico...

Los devotos de kṛṣṇa lo miran desconfiado:
¿No será que el prabhu Sapo desea los placeres terráqueos
más que la huida de la rueda de la vida?

A lo mejor, el Sapo zen, en su insterticio cacha que
no hay otra vida... y que su sueño es solo un descanso
en la escalera a la decadencia....

Comentarios

Anónimo dijo…
Mari mari. Muy lindo el dibujo, pero el texto no me ha gustado, me da pena, me parece una burla agresiva hacia las creencias del Budismo Zen. Después los peñi se ofenden ante cualquier nimiedad. Si se supone que este texto debe causarme gracia, te pido una explicación. Peukallal Chaltumay.
Anónimo dijo…
Espero que no me censures, apruebes mis comentarios y me des la explicación que te pido en la misma página. No ofendas a los demás, y menos a los budistas que jamás te harían daño. ¿Aprendiste del hombre blanco a usar el caballo, y asesinas al animal en tu kamarvkvn para honrar a la naturaleza? Entonces puedes aprender del budista a respetar la vida de todos los seres. No necesitas asesinar animales, y mucho menos para expresar tu sentimiento religioso.
Fiestoforo dijo…
El texto no busca ser gracioso, sino que reflexivo. Tampoco se refiere a prácticas budistas, sino más bien a una corriente del hinduísmo, que cree que esta vida no es tal, sino una ilusión.
Además, las religiones no tienen sentimientos, así que arriba el ánimo, porque no te he ofendido personalmente. Salud!
Anónimo dijo…
Me veo obligado a hacer algunas aclaraciones.

En primer lugar, la idea de que esta vida es una ilusión, y que por medio de la iluminación se termina el ciclo de reencarnaciones, forma parte de las creencias del budismo. De hecho, el budismo surgió del hinduismo. En cualquier caso, no hay diferencia para mi si te refieres al budismo zen o al hinduismo. En cualquier caso me parece un agravio. ¿A que clase de reflexiones pretendes invitar hablando de "quimeras baratas", "feria pobre", "escalera a la decadencia"? Yo no lo entiendo.

Por otra parte, en ningún momento dije que las religiones tengan sentimientos, sino que las personas tienen sentimientos religiosos, o creencias o como lo prefieres. En ese caso mi reflexión es "no hace falta asesinar animales para expresar las creencias religiosas".

He visto muchos peñis, algunos dirigentes incluso, rápidos para adoptar costumbres wincas (sobre todo tabaco y alcohol) y lentos para aprender de las virtudes de oriente, como el respeto de la vida de todos los seres vivos.

Tampoco necesito sentirme ofendido personalmente para solidarizarme ante algo que considero que falta el respeto a las creencias de muchas personas, entre las que me incluyo.

Me gustaría agregar que, más allá de este asunto, se trate de diferencias o de un malentendido, tu blog me ha gustado mucho, creo que tienes talento y conocimientos. Felicitaciones.

Lamento comunicarme de manera anónima, pero lamentablemente no he tenido buenas experiencias expresando mis opiniones en el ámbito de la comunidad Mapuche, aún cuando he intentado siempre hacerlo con respeto y humildad. Aún así espero algún día poder aprender mapudungun, por eso llegué a tu sitio.

Un abrazo de corazón.
Anónimo dijo…
Y dale, quedate con la última palabra... Si le vas a llamar "texto reflexivo" al menos quítale la palabra clave "+humor" y ponle alguna más coherente... Le mostré este texto a otra persona, cuya inteligencia y sensibilidad admiro, y le pareció despectivo. A mi todo me cierra: no es la primera vez que veo a un peñi ser despectivo con otras creencias, ya lo he visto, puntualmente refiriéndose a creencias del chamanismo. ¿Que pretenden? ¿Ser los mejores del mundo? Después piden respeto.
Fiestoforo dijo…
Creo que se está racionalizando la conversa. Considerando que es acerca del budismo, prefiero responderte con un texto sucinto: «Dos manos que trabajan pueden hacer más que mil en plegaria.»